Retroalimentación visual ¿Qué es?
La retroalimentación visual es uno de los fundamentos de la interacción persona-ordenador eficaz.
El sistema debe transmitir su estado y el resultado del input del usuario de forma clara para mantener informado al usuario en todo momento.
Una falta de retroalimentación visual puede frustrar al usuario y/o llevar a errores. Pongo como ejemplo mi “MP3”.
Cuando enciendo el reproductor, la pantalla de inicio es negra —que el mismo color que tiene cuando el mp3 está apagado. De manera que, con cierta frecuencia, creo que el aparato no ha arrancado todavía, y le doy al botón de encender más veces de las necesarias (…y posiblemente con consecuencias negativas). El hecho de que yo no note la diferencia entre el reproductor cuando está apagado y cuando está iniciándose es debido a una falta de retroalimentación visual.
Puede que haya una pequeña diferencia de tonalidad o que una lucicita se encienda, pero es igual, si no me llama la atención, o si pasa desapercibida, es como si no existiera. Tiene que haber alguna indicación clara e inmediata.
Hay varias maneras de conseguir una retroalimentación visual eficaz: siempre hay que pensar en el antes y el después, y asegurarse de que la diferencia de estado quede bien reflejada en la interfaz. Un cambio en la disposición de los elementos en la pantalla, en el color, el tamaño, la forma o una combinación de ellos comunica el hecho de algo ha cambiado; lo importante es que el usuario registre algún cambio en la interfaz y que comprenda si ha sido un cambio positivo (lo esperado), o negativo (un error por ejemplo).
A continuación veremos algunos ejemplos…